A menudo se aborda la sostenibilidad desde la perspectiva de la novedad: nuevos materiales sostenibles, nuevas tecnologías, nuevos edificios. Sin embargo, cada vez más, los avances significativos provienen de otra perspectiva: aprovechar lo que ya existe.
El 1 Hotel Mayfair es un buen ejemplo de este cambio.

El edificio, que anteriormente albergaba un Holiday Inn, no estaba catalogado ni protegido. Se podría haber sustituido por completo sin ningún problema. En cambio, se tomó la decisión deliberada de conservar la estructura existente y trabajar con ella; una elección que, aunque menos visible, tiene un verdadero valor medioambiental.
Dado que se conservó más del 80 % de la estructura, el proceso de diseño se centró en adaptarse a lo existente más que en reinventarlo.
Había ciertas limitaciones que no se podían modificar. El núcleo del ascensor, situado justo enfrente de la entrada, se mantuvo en su sitio, lo que supuso un reto de diseño inmediato. En lugar de reubicarlo, decidimos reinterpretarlo. Unas aletas de piedra con bordes sin pulir se extienden siete metros a lo largo del espacio de doble altura, entretejidas con vegetación. Lo que antes era una interrupción funcional al entrar se convierte ahora tanto en un momento de ocultación como en un gesto arquitectónico definitorio.

En otras zonas, el enfoque fue más sutil. Se conservaron muchas de las distribuciones originales de las habitaciones, lo que requirió una intervención cuidadosa en lugar de cambios estructurales. En las habitaciones con geometrías menos convencionales, se integraron espejos en los huecos de las ventanas y en las zonas de descanso para potenciar la luz y crear una mayor sensación de amplitud. En otras, se replantearon los límites entre el dormitorio y el cuarto de baño, introduciendo mamparas de cristal para crear una sensación de apertura.
Por sí solas, estas decisiones no tienen gran relevancia. Sin embargo, en su conjunto, reflejan una forma de trabajar que da prioridad a la adaptación frente a la sustitución.

Proyectos como este forman parte de un cambio más amplio. A medida que el sector sigue evolucionando, cada vez se reconoce más que la reutilización y la rehabilitación no son limitaciones, sino oportunidades para crear diseños que transmitan tanto la memoria del pasado como un nuevo propósito.
«Es alentador ver cómo la reutilización y la reconversión cobran cada vez más importancia en todo el sector, y no solo en el ámbito del lujo. Aún queda un largo camino por recorrer, pero el cambio ya está en marcha. Trabajar con un edificio ya existente condiciona inevitablemente la respuesta del diseño y, a menudo, da lugar a resultados más distintivos, adaptados al contexto e inesperados».
Jessica Morrison
Asociada sénior, GA

Como destaca Jess, esta perspectiva se mantiene en toda nuestra cartera, incluyendo nuestro trabajo en el Corinthia Rome y la renovación de The Savoy Suites… proyectos en los que trabajar con edificios ya existentes supone tanto un reto como una oportunidad. Esperamos poder compartir más detalles al respecto en los próximos meses.
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