Desafío
Tras la adquisición de Grandi Stazioni Retail por parte de los inversores en infraestructuras a largo plazo OMERS y DWS, la empresa entró en una fase crítica de reposicionamiento estratégico. El objetivo era transformar GSR, pasando de ser una gestora de activos líder en su sector a convertirse en una plataforma de comercio minorista, medios de comunicación y datos centrada en la experiencia, situada en el corazón del ecosistema de movilidad de Italia. Esta «paradoja del talento» significaba que las fuentes tradicionales de candidatos eran insuficientes; los líderes del sector minorista solían carecer de peso institucional, mientras que los ejecutivos de infraestructuras solían carecer de una visión comercial centrada en el cliente. A estos retos se sumaba una estricta barrera de confidencialidad; dado que el puesto aún estaba ocupado en el inicio del proyecto, era imposible realizar una búsqueda estándar orientada al mercado, ya que cualquier filtración suponía importantes riesgos reputacionales y operativos para los inversores.