Desafío
Los Orioles necesitaban un presidente de operaciones empresariales capaz de impulsar una profunda reestructuración de la organización. El líder ideal debía contar con experiencia en la reestructuración de empresas, un profundo conocimiento del béisbol y de Baltimore, y la capacidad de promover la diversidad en un sector tradicionalmente dominado por los hombres, todo ello mientras supervisaba la transformación estratégica, operativa y cultural.