Desafío
Con una plantilla en Nueva York que superaba los 14 000 empleados, Google necesitaba pasar de un espacio de oficinas tradicional a una sede dinámica que sirviera de guardián de la historia del edificio. El reto consistía en redefinir la oficina sostenible y colaborativa, al tiempo que se fomentaba la DEIB (diversidad, equidad, inclusión y pertenencia). Tras una exitosa colaboración en Pier 57, Google contrató a Elevate para liderar el diseño experiencial, con el encargo de crear un espacio que acelerara las innovaciones que impulsan el negocio global de Google.