
Centro de Información para Ejecutivos

El Experience Center One (EC1), inaugurado en otoño de 2025, es el centro insignia de Microsoft, un espacio de más de 15 000 m² distribuido en varias plantas y dedicado exclusivamente a los clientes, situado en su campus de Redmond; es a la vez un centro de reuniones para ejecutivos, un centro de conferencias y un escaparate de tecnología inmersiva. Diseñado para demostrar que la IA no es solo una tecnología emergente, sino fundamental, el espacio invita a los visitantes a plantearse preguntas más ambiciosas y a replantearse las posibilidades que ofrece a sus sectores.
Downstream, que ahora forma parte de Elevate Creative, se encargó de llevar a cabo una evolución significativa de la marca de un centro de reuniones ejecutivas que ya gozaba de éxito, al tiempo que gestionaba un proyecto de enorme envergadura y complejidad. El equipo dirigió el diseño ambiental de los pabellones para clientes de la primera planta, creó la emblemática experiencia inmersiva del túnel y se encargó del diseño y la ingeniería audiovisual en las tres plantas. El reto no era solo creativo, sino también operativo. A lo largo de más de cinco años, nuestro equipo gestionó una estrecha colaboración entre múltiples grupos de partes interesadas de Microsoft y socios proveedores, con la responsabilidad de garantizar que cada nivel tecnológico cumpliera los exigentes estándares de Microsoft y se ejecutara a la perfección.
Downstream, que ahora forma parte de Elevate Creative, colaboró estrechamente con Microsoft para rediseñar la experiencia de la Planta 1 como un entorno flexible y preparado para el futuro, capaz de evolucionar al ritmo de los rápidos cambios tecnológicos.
El equipo diseñó un sistema de estructuras modulares en forma de pabellones que definen el recorrido de los clientes por el espacio, logrando un equilibrio entre la apertura y la narración guiada. Los materiales, la iluminación y la circulación espacial se diseñaron deliberadamente para crear cohesión, al tiempo que permiten que cada demostración se destaque por sí misma. Construidos pensando en la adaptabilidad, los pabellones permiten cambiar rápidamente el contenido con una interrupción mínima, lo que garantiza su relevancia a largo plazo.
El núcleo de la experiencia es el túnel inmersivo, un entorno totalmente envolvente con pantallas digitales que van del suelo al techo y en el techo, combinadas con audio espacial. A medida que los visitantes avanzan por una rampa gradual, el túnel transforma la observación pasiva en un momento cinético y multisensorial que destaca constantemente como uno de los puntos álgidos de la visita.