Desafío
Como inversión emblemática en infraestructuras, el metro de Riad ofrecía una importante oportunidad para generar ingresos comerciales a largo plazo a través de los derechos de denominación. Sin embargo, la Comisión Real necesitaba una estrategia estructurada, basada en las mejores prácticas internacionales, para valorar adecuadamente los activos, presentar las oportunidades de forma atractiva y garantizar que los acuerdos comerciales se ajustaran a las consideraciones normativas, financieras y de marca. También se requería un modelo operativo escalable para gestionar los activos de manera eficaz y respaldar una toma de decisiones fundamentada y basada en datos.