Desafío
U.S. Bank necesitaba forjarse una credibilidad auténtica y establecer vínculos significativos dentro de la comunidad del lacrosse en su calidad de socio oficial de banca y gestión patrimonial de la PLL y patrocinador principal del PLL U.S. Bank Championship. Más allá del patrocinio tradicional, el banco buscaba demostrar un compromiso genuino con el crecimiento del lacrosse profesional, al tiempo que se dirigía estratégicamente a segmentos de población de alto poder adquisitivo en mercados clave para sus objetivos comerciales. La PLL proporcionó a U.S. Bank una plataforma única para dirigirse a su base de clientes objetivo —familias acomodadas aficionadas al lacrosse, responsables de la toma de decisiones financieras y personas con un elevado patrimonio— a lo largo de la temporada. Alcanzaron sus principales objetivos en determinados mercados: el «California Homecoming Weekend» sirvió como una oportunidad prioritaria de expansión de mercado, lo que permitió a U.S. Bank establecer su presencia en un mercado clave en crecimiento a través de activaciones integradas, incluyendo parches en los uniformes de los Redwoods, activaciones in situ, integración en la Cali Cup y una mayor presencia de la marca durante los partidos, lo que generó más de 18,2 millones de impresiones en redes sociales y publicidad exterior. U.S. Bank necesitaba traducir un patrocinio principal a gran escala en una inversión genuina en la comunidad. El reto consistía en llegar con éxito a los «responsables de la toma de decisiones financieras» a través de tres objetivos distintos: expandirse en el mercado de California, aprovechar la ventaja de jugar en casa en Minneapolis y maximizar la autoridad de la marca durante el fin de semana del Marquee Championship.